Historia del club

La Casa Grande era vigía de la playa de El Buzo, aquella donde apareció la escafandra que tanto dio que hablar. La casona, se estilo vasco-francés, era el blanqueado túmulo que sobresalía entre las dunas de Santa Catalina, entre las retamas y pinos, entre las huertas de los mayetos y la amarillas explanada que se arremolinaba por la abrupta costa del Puerto. Llegar allí, y más allá, era siempre una aventura, como aquellas excursiones que, a burro, hacían nuestros abuelos. A medio camino entre El Puerto y Rota, sin establecer aún las instalaciones militares de la Base, una alfombra de vegetales y arena se extendía por la futura costa de la luz. A principios de siglo, la familia Osborne que residía en Sevilla erigió la Casa Grande, auténtico emblema de este rincón del Puerto. La más larga aventura para ese caserío estaba aún por llegar: ser sede de la floreciente urbanización de Vistahermosa y de su club de golf.

Con más de 35 años de historia Vista Hermosa Club de Golf es una entidad ya veterana y desde un principio reconocida y respetada, que durante todo este tiempo ha sido espejo de buen trabajo y animación social y cultural en la provincia, amén de su atracción turística, como una iniciativa pionera. El 12 de mayo de 1975 se redactaba el acta de reunión para la constitución del Club Recreativo “Vista Hermosa Club de Golf”.

Con anterioridad, en 1968, se constituyó la urbanización de Vistahermosa, un enclave de chalets que se convertía en buque insignia de un concepto novedoso en el urbanismo de la provincia. Alrededor de la solemne Casa Grande de los Osborne fue tejiéndose una red de calles que daría paso a la urbanización.

Los dunares junto a la Casa quedaron a la espera de convertirse en uno de los pioneros campos de golf de Andalucía. Durante esos años de espera a la ejecución del campo, un tee de prácticas permitía al creciente número de forofos “matar el gusanillo” y promover este deporte entre los vecinos de la zona. Los aficionados de Vista Hermosa acudían entonces al cercano campo de la Base, pero, por supuesto, no era lo mismo que tener el juego “en casa”. En 1973 se inició el proyecto definitivo del campo de. La empresa Progolf fue la encargada de planear el terreno, con sus 150.000 metros cuadrados iniciales para 9 hoyos.